Iohannes Salicatus, Etymologiarum libri VII, 78.
domingo 22 de marzo de 2009
De etymologia verbi quod est poetastro.
[...] poetastrus autem hispanice pro ille poeta dicitur cuius et ars et doctrina usque ad astra perveniunt, compositum a poeta astroque verbum est.
jueves 12 de marzo de 2009
El villancico 252 de Sor Juana Inés de la Cruz: el cuarto nivel de la latinidad.
La Décima Musa, conocedora de las letras latinas y griegas, escribió esta pequeña composición en verso, misma que puede ser considerada una de las mejores de su género, el canto bilingüe al que se hace referencia en el libro Historia del Humanismo Mexicano, de donde extraje el texto:
Una composición similar es la hecha por Mattia Butturini, poeta neolatino italiano del siglo XVIII, quien escribió a la ciudad de Venecia los siguientes versos:
Divina Maria, rubicunda aurora,
Matutina lux, purissima rosa,
Luna quae diversas illustrando zonas,
Peregrina luces, eclipses ignoras.
Angelica scala, arca prodigiosa,
Pacifica oliva, palma victoriosa.
Alta mente culta, castissima Flora,
Pensiles foecundas, candida Pomona.
Tu quae, coronando conscientias devotas,
Domas arrogantes, debiles confortas.
Dominando excelsa, imperando sola,
Felices exaltas mentes quae te adorant.
Tu sustentas, pia, gentes quae te implorant,
Dispensando gratias, ostentando glorias.
Triumphando de culpa, tremenda Belona,
Perfidas cervices dura mente domas.
Talamos empyreos ornas deliciosa,
Amando inocentes, discordes conformas.
Tristes te invocamus: concede gloriosa,
Gratias quae te illustrant dotes quae te adornant.
[Estribillo]
Vive, triumpha tranquilla, quando te adorant
Seraphines cantando perpetuas glorias.
Matutina lux, purissima rosa,
Luna quae diversas illustrando zonas,
Peregrina luces, eclipses ignoras.
Angelica scala, arca prodigiosa,
Pacifica oliva, palma victoriosa.
Alta mente culta, castissima Flora,
Pensiles foecundas, candida Pomona.
Tu quae, coronando conscientias devotas,
Domas arrogantes, debiles confortas.
Dominando excelsa, imperando sola,
Felices exaltas mentes quae te adorant.
Tu sustentas, pia, gentes quae te implorant,
Dispensando gratias, ostentando glorias.
Triumphando de culpa, tremenda Belona,
Perfidas cervices dura mente domas.
Talamos empyreos ornas deliciosa,
Amando inocentes, discordes conformas.
Tristes te invocamus: concede gloriosa,
Gratias quae te illustrant dotes quae te adornant.
[Estribillo]
Vive, triumpha tranquilla, quando te adorant
Seraphines cantando perpetuas glorias.
Una composición similar es la hecha por Mattia Butturini, poeta neolatino italiano del siglo XVIII, quien escribió a la ciudad de Venecia los siguientes versos:
Te saluto, alma dea generosa,
O gloria nostra, o veneta regina;
In procelloso turbine funesto
Tu regnasti secura: mille membra
Intrepida prostrasti in pugna acerba.
Per te miser non fui, per te non gemo,
Vivo in pace per te: Regna o beata,
Regna in prospera sorte, in pompa augusta,
In perpetuo splendore, in aurea sede!
Tu severa, tu placida, tu pia,
Tu benigna, me salva, ama, conserva.
Parece que sólo el español y el italiano permiten esta "movilidad" y estos juegos, que nunca están de mas para apreciar la riqueza de los textos neolatinos y su conexión con las lenguas romances.
domingo 8 de marzo de 2009
Sobre las lenguas romances (y su importancia para los estudios latinos)
Españoles, italianos, franceses, una gran parte de los pueblos de Europa está unida por cadenas sutiles, aquellas que permiten viajar de la península Ibérica a la punta de la bota o hasta Calais y entender que bagno es lo mismo que baño y bain, que la gl de biglietto es, por no sé qué artes del destino y la etimología, la ll de su correspondiente español billete (a fin de cuentas, son lo mismo ¿no? son harina del mismo costal que cada quien supo cocinar como se le dio a entender). Los menos peritos desconocen que esto se debe a una larga historia personificada por vocales largas y breves, diptongos, sonidos que llegan, hacen su trabajo y se van (como el caso de la Yod y la Wau), entre otras curiosidades de la lingüística románica.
La lingüística románica no se refiere a la lengua rumana ni al dialecto romanesco, es aquella que abarca el estudio de las lenguas neolatinas (o derivadas del latín), esto quiere decir, las que siguen la línea de continuidad del latín hablado en el Imperio Romano, herederas directas del vocabulario, morfología y sintaxis de la lengua del Lacio. Es importante aclarar que, de manera muy parecida a lo que sucede en lenguas modernas (como el caso del Italiano) el latín escrito no es una manifestación de la lengua de todo el Imperio Romano, es decir, los testimonios que han llegado a nosotros de en manuscritos reflejan una lengua culta, de un estrato social que tenía acceso a la educación (que parecía no ser muy reducido por las evidencias parietales en Pompeya) y que quiso fijar (casi inmortalizar como diría un profesor) la lengua escrita en un grado de estilo que permitiera la expresión de las ideas de su tiempo.
Gráfico tomado de Pulgram, Ernst. Spoken and Written Latin. Publicado en Language (26-4) 1950 pp. 458-466.
Esto no quiere decir que la lengua hablada haya seguido ese mismo camino, las lenguas modernas lo demuestran: cambios radicales en la conjugación verbal, pérdida de la voz pasiva, modificaciones al uso de los pronombres, surgimiento (o evolución) de los artículos entre otros fenómenos. Sería entonces posible pensar que no tiene caso alguno estudiar las lenguas romances, su historia o evolución si se quiere penetrar en el universo de los escritores latinos de cualquier época.
Es, en mi opinión, un pensamiento descabellado creer que no se puede encontrar algo de provecho en el estudio de estas lenguas como complemento a los estudios latinos, he conocido estudiosos del latín que desconocen la manera de armar correctamente una frase en español o italiano, ya no digamos francés (cuya gramática resulta compleja incluso para los romanoparlantes). No por esto son estudiosos mediocres, por el contrario, su manera de aproximarse a la lengua latina a veces les muestra cosas que pasarían desapercibidas para el que se acerca pensando que el latín es un español o un italiano muy viejo (¡pues sí lo es!).
Ahora bien, como dice Luigi Miraglia en su artículo Tradurre o non tradurre, questa è la questione, hay diversos tipos de estudiosos del latín, diversos motivos, dependerá de esto último la forma de acercarse a la lengua y la forma de enriquecer el vocabulario y el conocimiento de los giros sintácticos, ¡Cuántas veces vemos subjuntivos que no tendrían por qué estar ahí! ¡Cuántas palabras encontramos que no siguen las normas clásicas! Mucho de esto se puede entender si se tiene en mente que los escritores solían tomar prestadas palabras de su lengua hablada, sería anacrónico pensar que Agustín de Hipona creció en un mundo donde todos hablaban como Cicerón, o que Anselmo de Canterbúry (o de Aosta, para evitar conflictos) aprendió la lengua latina cum lacte nutricis.
No por esto los autores carecen de crédito, Miraglia comentaba en una ocasión que si los autores posteriores utilizan indiscriminadamente palabras poéticas y prosaicas, es porque aprendían estas en la escuela. Es entonces una necedad pensar que el español o el italiano tienen palabras latinas por las mismas razones que el inglés o el vasco. Una cosa es el préstamo, otra es la herencia, cosa que debe ser muy clara en la mente de los estudiosos de lenguas. No hay tampoco motivos para decir que el aprendizaje de lenguas neolatinas es una necesidad imperiosa, sería más bien esfuerzo que deja muchos frutos al estudioso del latín y, por lo tanto, de la cultura occidental.
Gráfico tomado de Pulgram, Ernst. Spoken and Written Latin. Publicado en Language (26-4) 1950 pp. 458-466.Esto no quiere decir que la lengua hablada haya seguido ese mismo camino, las lenguas modernas lo demuestran: cambios radicales en la conjugación verbal, pérdida de la voz pasiva, modificaciones al uso de los pronombres, surgimiento (o evolución) de los artículos entre otros fenómenos. Sería entonces posible pensar que no tiene caso alguno estudiar las lenguas romances, su historia o evolución si se quiere penetrar en el universo de los escritores latinos de cualquier época.
Es, en mi opinión, un pensamiento descabellado creer que no se puede encontrar algo de provecho en el estudio de estas lenguas como complemento a los estudios latinos, he conocido estudiosos del latín que desconocen la manera de armar correctamente una frase en español o italiano, ya no digamos francés (cuya gramática resulta compleja incluso para los romanoparlantes). No por esto son estudiosos mediocres, por el contrario, su manera de aproximarse a la lengua latina a veces les muestra cosas que pasarían desapercibidas para el que se acerca pensando que el latín es un español o un italiano muy viejo (¡pues sí lo es!).
Ahora bien, como dice Luigi Miraglia en su artículo Tradurre o non tradurre, questa è la questione, hay diversos tipos de estudiosos del latín, diversos motivos, dependerá de esto último la forma de acercarse a la lengua y la forma de enriquecer el vocabulario y el conocimiento de los giros sintácticos, ¡Cuántas veces vemos subjuntivos que no tendrían por qué estar ahí! ¡Cuántas palabras encontramos que no siguen las normas clásicas! Mucho de esto se puede entender si se tiene en mente que los escritores solían tomar prestadas palabras de su lengua hablada, sería anacrónico pensar que Agustín de Hipona creció en un mundo donde todos hablaban como Cicerón, o que Anselmo de Canterbúry (o de Aosta, para evitar conflictos) aprendió la lengua latina cum lacte nutricis.
No por esto los autores carecen de crédito, Miraglia comentaba en una ocasión que si los autores posteriores utilizan indiscriminadamente palabras poéticas y prosaicas, es porque aprendían estas en la escuela. Es entonces una necedad pensar que el español o el italiano tienen palabras latinas por las mismas razones que el inglés o el vasco. Una cosa es el préstamo, otra es la herencia, cosa que debe ser muy clara en la mente de los estudiosos de lenguas. No hay tampoco motivos para decir que el aprendizaje de lenguas neolatinas es una necesidad imperiosa, sería más bien esfuerzo que deja muchos frutos al estudioso del latín y, por lo tanto, de la cultura occidental.
lunes 2 de marzo de 2009
Acerca de la Lengua Latina
El manuscrito con número de catálogo 51,10 de la Biblioteca Medicea Laurenziana, proveniente del monasterio de Monte Cassino, en escritura longobarda datable al siglo XI, alberga el ejemplar más antiguo (y mejor conservado) del libro Sobre la Lengua Latina que escribiera Marco Terencio Varrón en la así llamada época de oro de la literatura latina. Il terzo gran lume romano, como merecidamente fue llamado por Petrarca, intituló (o así nos llegó) este tratado compuesto por 25 libros De Lingua Latina, entre las noticias antiguas que tenemos de éste cabe mencionar la que nos dejó Aulo Gelio (XVIII, 8, 6), parece que el libro estaba dedicado a Cicerón, quien ya habría esperado impacientemente según leemos en una carta a Ático (13, 2).
Lamentablemente, de los veinticinco libros que componían el original, conservamos solamente una cuarta parte, no sin algunas alteraciones que dejan ver algunos problemas propios del texto y otros referentes a su tradición.
Es común, por ejemplo, encontrar simplificados los diptongos ΑΕ y OE en E, siguiendo la pronunciación de la época, así sería difícil para un inexperto entender primo visu lo que significaría la frase celum a celando (V, 18) ¿Estará hablando del mismo celare que mencionó antes o se refiere ahora a caelare? Y no sólo corrupciones de este tipo, ¿Qué decir de V, 66? et putabant hunc esse Sanctum ab Sabina Lingua et Herculem a Graeca, haciendo referencia a la antigua divinidad Semo Sancus. Hay de dos, o el copista no tenía ni la más remota idea de lo que copiaba, o quiso arreglar el texto para que, como decía Erasmo, ne quid paganismi pudiera ser tomado por el lector.
Es común, por ejemplo, encontrar simplificados los diptongos ΑΕ y OE en E, siguiendo la pronunciación de la época, así sería difícil para un inexperto entender primo visu lo que significaría la frase celum a celando (V, 18) ¿Estará hablando del mismo celare que mencionó antes o se refiere ahora a caelare? Y no sólo corrupciones de este tipo, ¿Qué decir de V, 66? et putabant hunc esse Sanctum ab Sabina Lingua et Herculem a Graeca, haciendo referencia a la antigua divinidad Semo Sancus. Hay de dos, o el copista no tenía ni la más remota idea de lo que copiaba, o quiso arreglar el texto para que, como decía Erasmo, ne quid paganismi pudiera ser tomado por el lector.Entre las ediciones modernas del texto vale la pena recomendar la realizada por la Unión Tipográfica Editorial de Turín (UTET) en su colección Classici U.T.E.T. Esta edición, además de contener una interesante introducción a los dos textos (De Lingua Latina y De Re Rustica) propone una cantidad importante de anotaciones al texto latino y a la traducción italiana, muy útil tanto para los estudiosos como para los curiosos. Cabe recordar que, aunque las opiniones sobre el estilo de Varrón (entiéndase las referidas por Norden en su obra sobre la Prosa antigua) son muy variadas y pueden llegar a rayar en la diatriba, no está de más que los allegados al estudio de la lengua latina conozcan las opiniones antiguas sobre la misma.
sábado 28 de febrero de 2009
Sobre la bibliotecología
Ya me había quejado de la persecución que he sufrido por parte de la bibliotecología, disciplina que, si bien no puedo dejar de lado pues muy a menudo estoy metido en bibliotecas, no es muy de mi agrado cuando redunda en grandes proyectos que parecen nunca acabar o que requieren de mucho tiempo y esfuerzo (dejando de lado que pueda haber presiones por parte de los dueños de las colecciones). No obstante, la catalogación llevada a cabo hace unos meses por nuestro maravilloso equipo está dejando buenos frutos en México y espero que se pueda aplicar algo de esa técnica en la indexación de la biblioteca del Vivarium Novum.

La colección de cerca de 30,000 volúmenes perteneciente al Vivarium Novum está compuesta principalmente por obras en latín, italiano, español, inglés, griego antiguo y traducciones, sin contar los diccionarios , gramáticas, enciclopedias y demás obras de consulta, revistas, publicaciones sueltas, panfletos y demás curiosidades.

Para los interesados, abre sus puertas al público en la sede de la Accademia Vivarium Novum en Montella (AV), Italia.

La colección de cerca de 30,000 volúmenes perteneciente al Vivarium Novum está compuesta principalmente por obras en latín, italiano, español, inglés, griego antiguo y traducciones, sin contar los diccionarios , gramáticas, enciclopedias y demás obras de consulta, revistas, publicaciones sueltas, panfletos y demás curiosidades.

Para los interesados, abre sus puertas al público en la sede de la Accademia Vivarium Novum en Montella (AV), Italia.
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domingo 18 de enero de 2009
Diez - La réprise des leçons de français
Bah, depuis deux jours que je n'ai pas pu écrire deux sentences en la langue de Victor Hugo je me suis rappellé des léçons à l'Alliance Française de Cuernavaca et j'ai decidé de réprendre la pratique de cette langue, j'ai trouvé le site de la Radio Française International et j'espére pouvoir bien retrouver toutes les choses que j'ai oubliées en ces trois ans sans pratiquer.
Salutations a l'Alliance Française de Cuernavaca.
Salutations a l'Alliance Française de Cuernavaca.
viernes 9 de enero de 2009
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